Mensaje para México

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Ante la falta de información y las mentiras de las “versiones oficiales”, sólo queda formular algunas conjeturas sobre lo que realmente ocurrió en Venezuela. Se manejan dos hipótesis igualmente plausibles: la entrega pactada y la traición.

Se dice que Maduro pactó su entrega por dos razones. La primera se apoya en una nota aparecida en diversos medios que daba cuenta de una “amenaza de muerte” por parte de Cuba si cedía. Con la captura, salvaba la cara y, probablemente, la vida. El segundo argumento es que se llevaron a la esposa, algo poco común en estos casos, sobre la cual no pesaba ninguna acusación, pero que será imputada por lavado de dinero tan pronto comparezca ante un tribunal.

En varios canales especializados en temas militares se afirma que un oficial del entorno cercano a Maduro entregó su ubicación y se hizo acreedor a la recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos. Esto se parecería demasiado a una “versión oficial”. Fuentes cercanas a Maduro, como su hijo, acusan a Delcy Rodríguez de haberlo traicionado. Maduro no terminaba de aceptar el ofrecimiento estadounidense de exiliarse en Turquía y ella quería ser presidenta. El propio Trump ha dicho que mantienen comunicación con Rodríguez a través de Marco Rubio y que, si no se somete a sus designios, terminará peor que Maduro.

En ambos escenarios estaríamos ante una transición pactada. Trump reconocería de facto a Rodríguez y, por ahora y por conveniencia propia, no permitiría la entrada ni del presidente electo González ni de María Corina Machado, líderes de la oposición.

La izquierda latinoamericana argumentó que la captura de Maduro obedeció al interés por el petróleo y, aunque Trump sí lo mencionó, hay razones de mayor peso. La primera tiene que ver con sacar a Rusia y a China de la región. Rusia ya había plantado sus reales en Venezuela para montar ahí una plataforma al servicio de sus intereses. China había hecho lo propio mediante préstamos que se cobraría en petróleo barato. Algo similar ocurrió en África: cuando Yibuti no pudo pagar su deuda, China abrió ahí su primera base militar en el extranjero. Fuera de África, Sri Lanka acordó concesionar el puerto de Hambantota por 99 años. La segunda razón tiene que ver con Cuba. Sin el petróleo venezolano, Cuba colapsa. Trump dijo que Estados Unidos no necesitaba intervenir en Cuba para que su gobierno cayera.

Aquí comienzan los problemas para México. Cuando Fox News cuestionó a Trump sobre si el ataque a Venezuela era una advertencia para la presidenta Sheinbaum, Trump respondió que algo tenía que hacerse respecto a México. Que eran muy amigables con ella, pero que ella no gobernaba México, sino los cárteles. En otras entrevistas aseguró que, si los países latinoamericanos no atendían las demandas estadounidenses, correrían la misma suerte que Maduro, entre ellos Colombia y México. Petro respondió de manera ambivalente: por un lado condenó la intervención estadounidense en Venezuela y, por el otro, ofreció a Trump una visita a Colombia para que constatara personalmente la destrucción de cocaína que, según él, se está llevando a cabo.

México también condenó la intervención con su respuesta de manual: citó la Carta de la OEA. Sin embargo, ese mensaje en la red social X sirvió para que la cuenta de la Casa Blanca “troleara” a la presidenta, reproduciendo su mensaje junto con la advertencia de Trump. ¿Por qué México se encuentra en “graves” problemas? Tal vez la causa principal sea discursiva. Estados Unidos justificó la intervención y captura de Maduro en un mandato judicial para detener al líder del cártel de los “Soles”, en alusión a las insignias militares venezolanas, o del llamado “Tren de Aragua”. Sin embargo, la mayoría de los medios estadounidenses señalan que la cantidad de droga proveniente de Venezuela es ínfima si se compara con la que entra por México, y cuestionan a Trump tanto por este hecho como por su promesa de campaña de intervenir militarmente en territorio mexicano. La otra causa es ideológica, y en ella México se metió de manera gratuita.

México ha enviado enormes cantidades de petróleo a Cuba a través de Gasolinas del Bienestar, filial de Pemex que no puede ser auditada porque es una empresa privada y no pública. Sin el sustento venezolano, lo único que mantiene a flote la economía cubana es el petróleo que le regala México. Marco Rubio, secretario de Estado, es hijo de migrantes cubanos y construyó su carrera política en Florida sobre el resentimiento del exilio cubano. La operación en Venezuela busca un efecto dominó, o un efecto de tres bandas: si cae Venezuela, cae Cuba, y hay quien se atreve a decir que también cae Morena. Varios funcionarios estadounidenses han señalado que México viola el T-MEC con la contratación de médicos cubanos y la prohibición, contenida en el tratado, de emplear mano de obra esclava. Marco Rubio anunció el retiro de visas a funcionarios centroamericanos involucrados en la contratación de médicos cubanos; en México no ha habido repercusiones.

México no entiende que no entiende. Se ha comportado como la esposa infiel que le habla al amante en cuanto sale el marido de casa. Por un lado cede a todas las presiones de Estados Unidos, pero por el otro se ha estado metiendo en la cama con sus enemigos. A partir de 2022, tras la invasión rusa a Ucrania, Estados Unidos solicitó informalmente a México la expulsión de agentes rusos; México no sólo no los expulsó, sino que incrementó el número de espías rusos disfrazados de diplomáticos. En junio de 2022, Argentina incautó un avión venezolano procedente de Querétaro con agentes iraníes a bordo. Antes de la intervención militar estadounidense en Venezuela, Estados Unidos decretó de manera unilateral el cierre del espacio aéreo venezolano y se observó a varias aeronaves oficiales mexicanas violando la prohibición. El régimen de la autodenominada Cuarta Transformación ha puesto en riesgo la seguridad de México en reiteradas ocasiones, por lo que no debería sorprendernos si mañana Estados Unidos ataca a México.