Judith Solé en su tesis doctoral Delimitación del objeto del contrato de arrendemiento de obras o servicios explica que aunque no hubo una clara distinción entre los contratos locatio conductio, la padencística del siglo XIX recogía tres variedades: locatio conductio rei, locatio conductio operarum y la locatio conductio operis, ya fuera que se tratara de ceder el uso temporal de una cosa, en prestar servicios o ejecutar una obra, a cambio de una contraprestación llamada merces o merced.
Socorro Moncayo defiende la tesis por la que los juristas romanos coinciben la locatio conductio como una figura unitaria de múltiples realidades que tenían en común la figura del locator.
…es el que entrega la cosa a una determinada persona durante un cierto tiempo (en el caso de la locatio rei evidentemente, y en el caso de la locatio operarum porque los servicios prestados por otro hombre se consideraban como cosa material), y en el caso de la locatio operis faciendi porque se entregaba una cosa corporal a otra persona para que ésta realizase sobre ella una determinada actividad (la transportase, la transformase en utilidad del locator).”
Veneziani en su artículo “La evolución del contrato de trabajo” identifica erroneamente el modelo como la locatio conductio operis faciendi o arrendamiento de obra por el que una persona llamada locator se obliga a una determinada actividad a favor de otra persona llamada conductor a cambio de una remuneración. Tal vez el contrato que más se aproxima a la relación laboral sea el locatio conductio operarum, ya que una presona se obligaba ante otra a realizar servicios a cambio de una remuneración.
El patrono (conductor) disponía de una acción, la actio conducti, para exigir que el trabajo contratado se realizara cuidadosamente y según sus instrucciones. El obrero (locator) estaba obligado a ejecutar el trabajo, y le correspondía la actio locati para exigir la retribución convenida (merces) aunque no se hubiera hecho uso de sus servicios.”
Pero en este punto se plantea el problema fundamental de toda concepción del mundo, de toda filosofía que haya llegado a ser movimiento cultural, “religión”, “fe”, o sea, que haya producido una actividad práctica y una voluntad y que se contenga en ellas como “premisa” teórica implícita (una “ideología”, podría decirse, si se da al término “ideología” precisamente la significación más alta: la de concepción del mundo que se manifiesta implícitamente en el arte, en el derecho, en la actividad económica, en todas las manifestaciones de vida, individuales y colectivas) –o sea, el problema de conservar la unidad ideológica en todo el bloque social cimentado y unificado por aquella determinada ideología precisamente. La fuerza de las religiones, y especialmente la de la Iglesia católica, ha consistido y consiste en el hecho de que sienten enérgicamente la necesidad de la unión doctrinal de toda la masa “religiosa”, y se esfuerzan porque los estratos intelectualmente superiores no se separen de los inferiores. La Iglesia romana ha sido siempre la más tenaz en esa lucha por impedir que se formen “oficialmente” dos religiones, la de los “intelectuales” y la de las “almas sencillas”. Esa lucha no ha carecido de graves inconvenientes para la Iglesia misma, pero esos inconvenientes están relacionados con el proceso histórico que transforma toda la sociedad civil y que contiene en bloque una crítica corrosiva de las religiones; tanto más destaca la capacidad organizativa en la esfera de la cultura del clero, y la relación abstractamente racional y justa que la Iglesia ha sabido establecer, en su ambiente, entre los intelectuales y los sencillos. Los jesuitas han sido, sin duda, los artífices mayores de ese equilibrio, y, para conservarlo, han impreso a la Iglesia un movimiento progresivo que tiende a dar ciertas satisfacciones a las exigencias de la ciencia y de la filosofía, pero con un ritmo tan lento y metódico que los cambios no son percibidos por los sencillos, aunque resulten “revolucionarios” y demagógicos a los ojos de los “integristas”.
Más adelante…
La relación entre filosofía “superior” y sentido común está garantizada por la “política”, del mismo modo que la política asegura también la relación entre el catolicismo de los intelectuales y el de los “sencillos”. Pero las diferencias entre los dos casos son fundamentales. El que la Iglesia tenga que enfrentarse con un problema de los “sencillos” significa precisamente que ha habido una ruptura en la comunidad de los “fieles”, ruptura que no puede sanar alzando a los “sencillos” hasta la altura de los intelectuales (la Iglesia no se propone siquiera esa tarea, que es ideal y económicamente imposible con sus actuales fuerzas), sino mediante una disciplina de hierro sobre los intelectuales, para que no rebasen ciertos límites en la distinción y no lleguen a hacerla catastrófica e irreparable. En el pasado esas “rupturas” de la comunidad de los fieles se curaba mediante poderosos movimientos de masas que determinaban la formación de nuevas órdenes religiosas en torno a enérgicas personalidades (Domingo, Francisco), o eran reabsorbidos por ellas *.
* Los movimientos heréticos de la Edad Media como reacción simultánea a la politiquería de la Iglesia y a la filosofía escolástica que fue una expresión de ella, sobre la base de conflictos sociales determinados por el nacimiento de los municipios, han sido una ruptura entre la masa y los intelectuales de la Iglesia, ruptura “marginada” por el nacimiento de movimientos populares religiosos reabsorbidos por la Iglesia con la formación de las órdenes mendicantes y con una nueva unidad religiosa.
Un triunfo para las causas liberales fue la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo y el que esos matrimonios puedan adoptar. La curia mexicana ha criticado la aprobación de la Asamblea del DF por ser contraria a la biblia y, por lo tanto, inmoral.
El Vaticano prefirió no dar declaraciones y dejó en manos de los obispos locales el pronunciamiento.
El pontífice manifestó su preocupación porque, en la actualidad, en ‘algunos países’ existe un ‘desapego’ entre la razón, que tiene la tarea de descubrir los valores éticos ligados a la dignidad humana, y la libertad, que tiene la responsabilidad de acogerlos y promoverlos.
‘Son conformes a la equidad sólo aquellas leyes que rechazan la licitud del aborto, de la eutanasia y de las desenvueltas experimentaciones genéticas, aquellas leyes que respetan la dignidad del matrimonio entre un hombre y una mujer’, indicó.
egc
¿Hay desapego entre la razón y la libertad por permitír el matrimonio a estas personas?
Lo único que cambia es el concepto de matrimonio del derecho romano: “El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer, con pleno consorcio de su vida y comunión del derecho divino y humano”
Como Bertrand Russell, opino que los avances morales entre los hombres se han dado a pesar de la Iglesia y su oposición. ¿Es inmoral la discriminación? Si
Desde este blog critico todos los prejuicios sociales sobre este tipo de uniones y de las adopciones; las parejas gays no van a producir más niños gay de lo que ya lo hacen las parejas heterosexuales, ni tampoco van a abusar más de lo que ya lo hacen las familias “normales”.
Los conservadores en el PAN como en el PRI no tienen argumentos para atacar la medida. Dicen que engañaron a los gays porque de todos modos no van a tener seguridad social ni derecho a la vivienda. ¿Estarán planteando una legislación integral? Ahora resulta que son más liberales que quienes aprobaron la medida. No soy perredista, pero por supuesto que aplaudo las medidas tendientes a la no discriminación por preferencias sexuales.
Carlos Navarrete, Presidente del Senado, dice que a pesar de la reelección los Partidos Políticos mantendrán el monopolio de proponer candidatos. Si eso fuera posible, el sistema de reelección no funciona. Dice Carlos Navarrete que los representantes, diputados o senadores, tendrían que solicitarle al Partido que evaluara su trabajo legislativo (o lealtad) para que los volviera a postular para el cargo. No se antenderían los intereses del electorado, como busca la reforma, si no de los Partidos, o en todo caso de dos patrones. Y el que a dos amos sirve, con ninguno queda bien.
El único futuro que tiene la reelección se da en el contexto de los candidatos independientes. Si un candidato independiente logra atender las demandas de sus electores y mantenerse en el cargo a pesar de la competencia con los partidos, parcialmente se lograría el objetivo de la reforma.
Son demasiados los supuestos para que la reforma llegue a buen puerto y muchos los intereses creados para que la reforma naufrague. En primer lugar, democratizar a los Partidos Políticos para que los candidatos retadores (newcomers) puedan enfrentarse en igualdad de circunstancias con los candidatos reeleccionistas (incumbents). ¿El PRD se democratizará algún dia? En segundo lugar, la reforma de los candidatos independientes no va a pasar. No pasará por la sencilla razón que acabaría con el mayor coto de poder de los Partidos Políticos. ¿Los notarios públicos permitieron a los corredores públicos el acceso al registro público de la propiedad y del comercio? No.
Dice Pedro Aguirre que nada se logra con la reelección, que la crisis de representatividad es global. Me parece que es tiempo de terminar con la agonía de los Partidos Políticos tradicionales y permitir nuevas formas de organización social a partir de las tecnologías de la información y comunicación que permitan dinamizar el negocio. Según comentan los medios, las votaciones de los cafetaleros en Colombia a través de mensajes del celular casi triplican a los participantes en las elecciones tradicionales (y también de las votaciones nacionales).
No soy ingeniero civil ni urbanista, pero José Luis Camba Castañeda que es doctor en ingeniería estructural, en su escrito “La vialidad posible” publicado por Letras Libres en agosto de 2002, da su opinión al respecto:
En el extranjero, los proyectos de segundos pisos sobre vías rápidas y periféricas están en desuso, ya sea porque, una vez construido el primer piso, se vuelve de segunda importancia, y además complica la circulación por las rampas de acceso y salidas en buen número de casos, o ya porque alcanza la saturación en pocos años. Algunos ejemplos que ayudan a comprender la inoperancia de esos segundos pisos se observan en el caso de París, donde durante varios años se analizó la posibilidad de construirlos sobre su propio periférico: una vez realizados exhaustivos análisis, el proyecto quedó archivado hace nueve años por incosteable e impráctico, y por el estrago ambiental que causaría.
Es decir que el Ayuntamiento de Cuernavaca va a contracorriente de lo que se hace en otras partes del mundo. Ahora se consideran espacios amigables aquellos por los que se puede transitar a pie y se busca desincentivar el uso del automóvil. Por eso en Nueva York, la capital del mundo, se cerró Times Square a la circulación de los automóviles.
Resumiendo lo expuesto en este artículo, vale la pena insistir en tres grandes necesidades:
1) Impulsar el transporte de grandes colectividades, del tipo del Metro, el tren ligero, los autobuses, trolebuses y microbuses, con carriles especiales de circulación, que ayuden a disminuir la contaminación ambiental, y con políticas que eviten estimular, e incluso disuadan, el uso del automóvil.
2) Redistribuir el tránsito de vehículos a través de pasos a desnivel en los cruces más conflictivos, evitando las concentraciones en las vías existentes, y construir nuevas vías alternas.
3) Echar a andar programas permanentes a nivel local y nacional, a través —muy especialmente— de la televisión y la radio, y también la prensa, para insistir en el respeto cívico de los conductores a la señalización, al reglamento de tránsito y por supuesto a los peatones.
De acuerdo con la opinión del doctor, lo que se tendría que hacer es un deprimido en la glorieta de Chapultepec y otro deprimido en avenida Teopantzolco, no un segundo piso que en poco tiempo se saturaría y produciría el doble de contaminación de lo que produce un sólo piso. Por otro lado, de esa forma se afecta lo menos a la imagen urbana y al entorno ecológico.
El Presidente Calderón ha ejercido su facultad de inciativa para proponer al Congreso la mayor reforma al sistema político en los últimos años. Falta que la partidocracia apruebe su propia sentencia a muerte, lo que se ve improbable.
La reforma es parcial porque no eliminó a los diputados plurinominales, tan sólo se propone la reducción en 40 y sin embargo si hay una reducción sustancial de los diputados elegidos en los distritos por voto directo. De 300 distritos se propone pasar a 240, es decir, 30% menos distritos que la anterior distritación. Los diputados plurinominales de 200 se reducen a 160, es decir 20% menos que la anterior distribución. Lo deseable era aumentar el número de distritos o reducir en 50% los diputados plurinominales.
En el Senado se reinstaura el equilibro del pacto federal y ahora le corresponderán 3 senadores a cada entidad federativa. Con dos senadores; uno de la primera mayoría y otro de la primera minoría sería más que suficiente, sin embargo; si se propone restaurar un tercio cada tres años y dos tercios cada seis, 96 senadores es lo propicio.
Aumentar el porcentaje de votos para mantener el registro es una de las mejores propuestas para acabar con los negocios que representan los pequeños partidos políticos.
Las candidaturas independientes por ningún motivo serán aprobadas por la partidocracia. Si se aprobaran, significaría el final de sus prebendas. Esto se deshecha de plano y se incluye en la lista de regalos para Santa Claus.
Lo que si se va a aprobar es la reelección hasta por 12 años de diputados locales y federales, alcaldes y senadores. La clase política festeja que se derribe la principal bandera de la Revolución: sufragio efectivo, no reelección.
Gracias al berrinche de Andrés Manuel López Obrador habrá segunda vuelta electoral para la elección de Presidente de la República. Si quedan Peña Nieto y Ebrad como punteros, los panistas tendrán que decidir si les gana la institucionalidad o la rebeldía.
A Manuel Martínez Garrigós, presidente muncipal de Cuernavaca, poco más de un mes le bastó para mostrar el cobre y decepcionar a quienes votaron por él. Ante la controversia sucitada por la construcción del segundo piso sobre la avenida Plan de Ayala, ayer se anunciaron nuevos métodos de convencimiento que sólo tienen referente en el fascismo.
Ayer un grupo de simpatizantes del PRI, de todas partes de Cuernavaca menos de las áreas afectadas, concurrieron en nutrida manifestación a las oficinas del delegado de la SCT para “convencerlo” de las bondades del proyecto.
El Alcalde anunció que acudirá directamente con el titular de la SCT porque, según él, el delegado de la SCT en Morelos ha tomado partido. No obstante lo anterior, el diputado federal del PRI; Paco Moreno, amenazó telefónicamente al delegado de la SCT para convencerlo de cambiar de opinión.
Nuestras libertades de expresión y manifestación han sido coartadas desde el momento en que el Ayuntamiento retiró las mantas que manifestaban el descontento de los comerciantes con el proyecto. Se ha tratado de falsear la voluntad de los comerciantes de Plan de Ayala substituyéndolos por priístas del mercado Adolfo López Mateos o simpatizantes de la colonia Carolina, pero que representan a los comerciantes de Plan de Ayala que están a favor del proyecto.
Los nuevos Goebbles de comunicación social del Municipio transforman las opiniones de ambientalistas como Flora Guerrero, que se manifestó en contra del proyecto y a favor del segundo piso sobre el libramiento, pero que gracias a las modernas técnicas de manipulación de la información, las notas periodísticas mencionaron que se manifestaba a favor de la construcción del segundo piso en Plan de Ayala.
Sirva la elección anterior de escarmiento de lo que sucederá si la siguiente elección elegimos la nefasta opción del autoritarismo, menos libertades pero más eficiencia en la toma de decisiones, simple; el líder sabe mejor que nosotros mismos lo que nos conviene.