Derecho Constitucional de Jorge Carpizo y Miguel Carbonell

En la obra Derecho Constitucional los autores Carpizo y Carbonell (2009) realizan una didáctica aproximación al derecho constitucional. Destacan que nuestra Constitución es rígida, pues existe un órgano y un procedimiento especiales para su reforma. Según los autores, en el artículo 135 se encuentra el fundamento legal que establece el poder revisor de la Constitución. Acorde con el paradigma garantista, este poder es jerárquicamente inferior al constituyente y por lo tanto no podría modificar algunos de los preceptos establecidos por el primero. Aunque el poder máximo lo ostenta la misma Constitución, porque el procedimiento y el órgano que la reforman son constitucionales y no son externos. Sin embargo, no existe impedimento alguno para modificar lo establecido por el constituyente, salvo la prohibición que los autores citan cuando mencionan la facultad que tiene el Presidente para suspender algunas garantías; la Convención Americana de los Derechos Humanos prohíbe la suspención de derechos contenidos en la misma convención. Lo que no sería un impedimento para que en caso de reformarse la Constitución en contra de lo establecido en la Convención, se denuncie la Convención por efecto de la supremacía constitucional.
Aunque se tenga una constitución rígida, los autores no pasan por alto el sistema presidencial y citan a Diego Valadés, para quien la Constitución ha resultado ser extremadamente flexible. A partir del cambio en la situación política del país, se activaron mecanismos constitucionales que devinieron en impedimentos para su reforma. En primer lugar, los autores citan el control que podría tener el Poder Judicial de la Federación sobre la reforma constitucional a propósito del Amparo Camacho. En segundo lugar, la composición plural de las Cámaras da lugar a que al Congreso de la Unión se le dificulta obtener las dos terceras partes de los votos asistentes. Y en tercer lugar, la creciente importancia que las legislaturas locales han tomado en el proceso de aprobación de reformas constitucionales.
Los autores hacen una distinción entre derechos humanos, garantías individuales y derechos fundamentales. Los derechos humanos son ideas abstractas, mientras que la garantía es una idea individualizada y concreta. Los autores citan a Fix-Zamudio para quien el concepto de garantía no puede equivaler a un derecho. La garantía se define como el medio para hacer un derecho eficaz. En ese sentido, Ferrajoli en su obra Derechos y garantías. La ley del más débil (2009: 44) hace la distinción entre garantía primaria y garantía secundaria. La garantía secundaria se activa cuando la primera es violada. De esta forma, Ferrajoli establece que si un derecho no es justiciable, no es garantía. El sentido justiciable es entendido como la presencia de órganos y procedimientos establecidos para aplicarlo.
Carpizo y Carbonell distinguen entre el derecho humano y el derecho fundamental. Los derechos fundamentales se encuentran contemplados en la Constitución y en los tratados internacionales. Los derechos humanos son una categoría más amplia y de menor rigor jurídico que los derechos fundamentales. Los derechos humanos se presentan como expectativas de derechos que no necesariamente están previstos en la norma jurídica, verbigracia; el derecho al agua o el derecho a internet. De tal forma que algunos derechos humanos serán derechos pero no jurídicos.
A este respecto, Ferrajoli estipula que

“son ‘derechos fundamentales’ todos aquellos derechos subjetivos que corresponden universalmente a ‘todos’ los seres humanos en cuanto dotados del status de personas, de ciudadanos, o personas con capacidad de obrar (2004: 37).”

Para dar mayor claridad a los conceptos mencionados, los autores citan a Pérez Luño para quien los derechos humanos aúnan a esta significación descriptiva, los derechos y libertades reconocidos en las declaraciones y convenciones internacionales. Y los derechos fundamentales describen un conjunto de libertades y derechos jurídicos “e institucionalmente reconocidos y garantizados por el derecho positivo” (Carpizo, J., Carbonell, M., 2009: 26).
Los derechos sociales participan en la universalidad del resto de los derechos. Las garantías sociales son definidas por los autores como las que defienden a los grupos más débiles. Un problema fundamental en el debate de las garantías es la ausencia de las mismas para los derechos sociales. Y de acuerdo con Ferrajoli, quien cita a Danilo Zolo, si no existen procedimientos y órganos para hacerlo válido es un derecho inexistente.

Bibliografía

Carpizo, Jorge, & Carbonell, Miguel. (2009) Derecho Constitucional (6ta. Edición). México: Editorial Porrúa.

Ferrajoli, Luiji (2004). Derechos y garantías. La ley del más débil ( 4ta. Edición) Madrid: Editorial Trotta.

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