De die in diem
(Publicado originalmente en Guayabitodice.com)
Comienza un nuevo año y una nueva administración para Cuernavaca. Desafortunadamente los estragos de la pasada administración no le permitirán tener un buen nuevo inicio a Jorge Morales Barud. La pésima administración tanto del exedil Manuel Martínez Garrigós como del sustituto Rogelio Sánchez Gatica mantienen a la comuna al borde del colapso financiero.
La deuda de $600 millones de pesos (en adeltante MDP) contratada con Banco del Bajío tiene un vencimiento a quince años y una tasa de interés variable que, de acuerdo con la situación actual, equivaldría al 18 por ciento anual (TIIE + 4 ptos. x 2) como $108 MDP anuales o $295 mil pesos diarios. En realidad es un poco más, como se trata de un interés compuesto, la deuda crece diariamente; el interés de un día se suma al capital y al otro día se paga intereses sobre el monto del día anterior. Este préstamo tiene comprometidos el 48 por ciento de las participaciones federales que por el ramo 28 recibiría Cuernavaca.
No importa que tanto se repita el principio de progresividad de los derechos humanos, la esfera de lo indecidible y otras tantas visiones dogmáticas del constitucionalismo; a la hora de la hora el legislador cambia la Constitución y se acabó la perorata de la indecibilidad de los derechos. Juan Carlos Bayón, en el texto titulado “Problemas de fundamentación del constitucionalismo”, asegura que aquel que debería ser el punto más fuerte de la teoría ferrajoliana es en realidad el más débil. Detrás de esta teoría se encuentra la idea de la subordinación de la política a la justicia, contradicha por Bayón en el sentido de que a través de la política se construye el ideal de justicia.
(Publicado originalmente en Guayabitodice.com)
El gobierno de la nueva visión está envuelto en un nuevo escándalo que se presta a varias interpretaciones. El blog del narco reportó que el pasado 10 de diciembre, dos hombres conocidos a la postre como “La Moña” y “El Bocinas” fueron atacados desde un BMW a las once de la mañana en la glorieta de La Luna. Ese fue el inicio de una divertida comedia que aún no termina.
(Publicado originalmente en Guayabitodice.com)
Es bien sabido que el Ayuntamiento de Cuernavaca está quebrado por el buen manejo de las finanzas públicas municipales. En la película La ley de Herodes, cuando Juan Vargas enfrenta la estrechez presupuestaria, recibe una pistola y una Constitución. Con la pistola intimida a la población y con su peculiar interpretación de la Constitución crea nuevos impuestos e impone multas a diestra y siniestra. De la misma manera el Ayuntamiento priista se las ingenió para obtener más recursos y solicitó a los supermercados de la ciudad las licencias de funcionamiento de sus estacionamientos, servicio que por ley deben proporcionar.
En la conversación que mantienen Juan Ruiz Manero y Luigi Ferrajoli en la obra Dos modelos de constitucionalismo: una conversación, el primero le pregunta al segundo sobre la influencia que recibió de Bobbio. Ruiz Manero califica la concepción ferrajoliana como la más bobbiana, pero el elemento distintivo de la obra de Ferrajoli es lo unitario frente a la obra más fragmentada de Bobbio. Incluso, las teorías de derecho se formulan desde el punto de vista externo para Bobbio, y desde el interno para Ferrajoli (Ruiz Manero lo hace con relación a la teoría del Derecho y el compromiso cívico, pero a mi me parece que funciona igual si se ve desde el esquema de Ross con la regla del ajedrez o de Hart con su ejemplo del semáforo y el marciano). Ferrajoli, en su respuesta, se identifica con esta distinción, pero señala que su concepción de democracia es radicalmente distinta a la de su maestro. Bobbio tiene una concepción formal-procedímental de la democracia, mientras que Ferrajoli dice que su concepción es sustancial:
Por el recurso de inconformidad contenido en el expediente RI/578/2012-II del IMIPE, el Ayuntamiento de Cuernavaca nos proporciona el acuerdo de cabildo AC/SE/3-IX-12/385. En el mencionado acuerdo, el Ayuntamiento justifica la necesidad de solicitar un nuevo empréstito por la cantidad de 980 millones de pesos y lo hace “en cumplimiento al principio de las normas establecidas en el buen manejo de las finanzas públicas municipales” y porque “se hace necesario que se entregue a la administración pública entrante unas finanzas públicas sanas.” En principio, si hubiera habido un buen manejo de las finanzas públicas municipales, no habría necesidad de rescatar financieramente al Ayuntamiento. En los antecedentes se menciona el préstamo por 600 millones de pesos que se comentó en esta entrada al blog.
No hace mucho leí en el diario The Washington Post el artículo titulado “Will law school students have jobs after they graduate?” en el que se comenta la grave situación de desempleo en que se encuentran los abogados egresados de las prestigiosas universidades norteamericanas. El artículo menciona que de los 44 mil egresados de las universidades acreditadas por la American Bar Association (en adelante ABA), nueve meses después de haberse graduado sólo la mitad había encontrado trabajo. Las proyecciones del U.S. Bureau of Labor Statistics pronostican que en la presente década se requerirán 73,600 nuevos abogados en los EEUU, el problema es que tres años antes de ingresar a la mencionada década ya habían egresado 132,757 abogados. El autor del artículo, Bret Hartman, cita al profesor Paul Campos, de la Universidad de Colorado, quien impactado por el suicidio de un alumno suyo un día después de la graduación, se puso a estudiar el fenómeno. Según el profesor Campos, la culpa la tiene el programa federal de préstamos asegurados, que cubre cualquier monto de colegiatura. El AmLaw Daily, citado en el mencionado artículo, estima que para el año 2010 los graduados habían tomado 3 mil 600 millones de dólares en préstamos y los estudiantes que egresarán en la presente década y para los cuales no hay ningún trabajo, pedirán la nada modesta suma de 53 mil millones de dólares. Para el profesor Campos no es de ninguna manera defendible cargarle una deuda de 200 mil dólares a una persona por un título que vale menos que nada. En México las cosas no son muy distintas, si se consulta el Observatorio Laboral para entidades como el Distrito Federal, se tienen 13 vacantes con un salario promedio de $6,950.00 pesos. Si se revisan las colegiaturas de las escuelas de derecho, éstas rondan los 10 mil pesos mensuales (UP, $9,500.00; ITAM, $11,514.00; ITESM, $68,310 semestre, etcétera). No parece rentable la carrera de derecho. Y debido a la sobreoferta de abogados, el costo del servicio podría llegar a ser cero. El día del abogado me enviaron la foto de un taquero que ofrecía asesoría jurídica gratuita con la orden de tacos. Otros, como los que realizan trabajo meritorio en los juzgados, trabajan gratis con la ilusión de obtener una plaza remunerada. Ahora estoy leyendo el libro del profesor Tamanaha, titulado Failing Law Schools (Chicago Series in Law and Society)
En La locura que viene de las Ninfas, Roberto Calasso narra como Aby Warbug descubrió en una figura femenina a la antigüedad pagana:
En la habitación de la puérpera Ghirlandaio muestra, a la derecha, cuatro figuras que avanzan: tres de porte severo, la primera -que parece una doncella florentina de la época- vestida con una tela gruesa y preciosa, que forma pliegues perpenticulares. Detrás de ellas, como impelida por un soplo (pero no se entiende de dónde puede venir), avanza con distinción una doncella de gran belleza, con atuendos ondeantes y paso ligero, fluido y ardiente."
En la obra El control judicial de la constitucionalidad de la ley, Víctor Ferrers cita a Dworkin para explicar cuando se justifica el control judicial de la constitucionalidad.
Ronald Dworkin, por ejemplo, ha sostenido que cuando un juez invalida una ley, no se produce ningún coste democrático, si el motivo de la invalidación es que esa ley no satisface las precondiciones que dan valor moral al proceso político."
Y esas precondiciones son necesarias para la igual pertenencia de las personas a la comunidad política: “cada persona debe tener la oportunidad de incidir en el contenido de las decisiones colectivas; sus intereses deben ser tomados en cuenta con igual consideración; y se le debe dejar en libertad para elegir el tipo de vida que le resulte más valiosa.” (sic) Si se delegaran las decisiones sobre impuestos, por ejemplo, en un grupo de expertos, habría una pérdida en autogobierno que no se compensaría con los méritos de sus decisiones. Aunque para Dworkin el costo no es mayor y es equivalente al que se produce cuando el legislador se equivoca. Pero cuando la ley que se anula socava las condiciones democráticas, entonces se produce un beneficio. En cualquiera de los dos supuestos; “la premisa mayoritaria en la que descansa la objeción democrática contra el control de la constitucionalidad es una premisa ‘confusa’.” Ferreres considera que el argumento de Dworkin no es convincente; a contrario sensu si el sistema democrático funciona correctamente y la ley es anulada, se produce el costo democrático. Si el proceso legislativo (democrático) produce una ley que prohíbe la quema de la bandera de los EEUU y ésta es anulada por los jueces, entonces se obtiene un beneficio democrático que se traduce en la defensa del derecho de la libertad de expresión. Para el profesor de la Universidad Pompeu Fabra, sólo se justifica el control judicial de la constitucionalidad si el beneficio compensa el costo democrático.
Según Roberto Calasso en su obra K; el mayor homenaje que Kafka hizo a la literatura occidental fue dedicarle once líneas a Sancho Panza y como cincuenta a Ulises. Tanto Sancho Panza como Ulises se salvaron recurriendo a distintos métodos; Sancho Panza inventó al Quijote, Ulises se amarró al mástil y se puso cera en los oídos. En el texto “El precompromiso y la paradoja de la democracia”, Stephen Holmes utiliza la analogía con la historia de Homero para explicar el constitucionalismo: